Orejas
La cirugía de orejas, también conocida como otoplastia, es un procedimiento quirúrgico diseñado para corregir la apariencia de las orejas que sobresalen en exceso o presentan otras deformidades. Esta cirugía puede realizarse en personas de todas las edades, incluyendo niños y adultos.
La otoplastia se utiliza principalmente para corregir orejas prominentes, que sobresalen de la cabeza en lugar de estar pegadas a ella. También se puede utilizar para corregir otras deformidades de las orejas, como orejas muy pequeñas, deformidades congénitas o cicatrices.
El procedimiento de otoplastia se realiza generalmente con anestesia local y sedación, y puede durar entre una y tres horas dependiendo de la complejidad de la cirugía. Durante la cirugía, el cirujano hace una incisión detrás de la oreja para acceder al cartílago de la oreja y remodelarlo. Luego, se suturan las incisiones y se coloca una venda alrededor de la cabeza para proteger las orejas durante el proceso de curación.
La recuperación de la otoplastia generalmente tarda entre una y dos semanas. Durante este tiempo, se recomienda evitar actividades extenuantes y mantener la cabeza elevada mientras se duerme para reducir la hinchazón. Es posible que se sienta cierta incomodidad y dolor durante los primeros días después de la cirugía, pero estos síntomas suelen ser manejables con medicamentos para el dolor.
Es importante destacar que la otoplastia es un procedimiento seguro y efectivo cuando se realiza por un cirujano plástico certificado y con experiencia en la realización de otoplastias.